tener los dientes de punta; tener dientes sueltos; sentir dentera al probar algo muy ácido; alargársele a uno los dientes al percibir un sabor muy ácido; sentir vergüenza ajena ante la cursilería o la adulación descaradas
sentir dentera al probar algo muy ácido; alargársele a uno los dientes al percibir un sabor muy ácido; sentir vergüenza ajena ante la cursilería o la adulación descaradas